Inicio este blog
como trabajo para la asignatura de Metodología de las lenguas extranjeras,
dentro del Máster de profesorado (especialidad en lenguas extranjeras). En mi
caso, soy licenciada en filología francesa, y una de mis mayores aspiraciones
es llegar a ser profesora de francés, ojalá en O Grove, mi paradisíaca tierra, mi península querida, de la que os muestro una fotito.
Tras mucho
reflexionar, me decidí a escribir este blog en castellano por tener más
facilidad para escribir en esta lengua, ya que a pesar de que el gallego es mi
lengua habitual, estoy acostumbrada a usarla en un registro más coloquial, familiar, y con tanta nueva normativa y nuevas palabras prefiero dejarla para
mi ámbito privado.
¿Que por qué
estoy haciendo este máster? Seamos sinceros, todos estamos en este máster
porque no tuvimos ningunha materia destinada a la docencia en nuestras
respectivas carreras. Todo lo que estamos aprendiendo aqui es indispensable
para cualquier profesor, pero si hubiésemos recibido esta formación en nuestras
carreras no estaríamos hoy en día pagando una matrícula de 1300€, un alquiler, facturas,
un abono de Vitrasa, billetes de autobús, en definitiva, sacando dinero de
debajo de las piedras para poder acabar este curso. Antes acababas tus 5 años
de carrera y ya está. Pero al gobierno le parecía poco, pensaron “pero si a
estes chavales aún le podemos sacar más dinero obligándolos a hacer un master!”.
Pues el miércoles
pasado, en la primera clase de esta asignatura, el profesor dijo en un momento
dado que voy a dar clase hasta el último minuto porque vosotros pagais por
esto, y luego dijo también por cada hora de clase que teneis, teneis que
trabajar una hora y media en vuestras casas, lo que me llevó a pensar que,
además de estar obligados a hacer este máster, pagamos más por las horas que no
recibimos docencia, que por las que sí. Es decir que estoy pagando por trabajar en
mi casa, el 50% más de horas que las que asisto a clase. Es un simple dato, ahi
lo dejo. Llegar a mi casa a las 22:00 de la noche porque resulta que el
profesor me habla de cómo administrar el tiempo que pago o dejo de pagar, a
estas alturas del cuento en el que estamos dominados como marionetas por el
gobierno... No sé, me hace “gracia”.
En otro post
hablaré del maravilloso C.U.V.I., que en realidad daría para un blog entero
llenito de mal humor.
Saludos a todos.


Entiendo tu gran enfado... Creo que es un sentimiento que está en todos nosotros (alumnos y profesores). Yo sólo espero que nuestros hermanos, primos o conocidos más jóvenes lo tengan algo más fácil.
ResponderEliminar¡Qué pasará cuando cambie el gobierno!
Pois sí... Canto nos queda por aprender de Finlandia!
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